Es un
hecho cierto, que vivimos una época en donde la dinámica de
los mercados acicateados por la competitividad que a la vez se
origina del acelerado desarrollo tecnológico, del crecimiento
de muchas grandes empresas que han proliferado con la producción
de una gran variedad de productos, ha originado que el
consumerismo se manifieste e incida en el comportamiento del
consumidor, tratando de satisfacer necesidades muchas
superflua, artificiales, que desde luego inciden
determinantemente en su calidad de vida.